Continuación de Jaime de Cristal.
por ana bejarano
Los padres de Jaime estaban muy preocupados por él, pues ellos eran normales y opacos. Le habían llevado a todo tipo de médicos, desde médicos de cabecera hasta cirujanos. Leyeron montones de libros y revistas para encontrar un remedio, pero nada funcionó. Hasta que un día, el padre de Jaime leyó una revista, titulada: "¿Niños raros?, encuentre la solución". y en efecto, allí estaba la solución.
A la semana siguiente, Jaime estaba viendo la televisión, cuando, de repente, entraron sus padres con montones de sacos de harina. Por mucho que preguntaba Jaime, nadie le contestaba. Dejaron todos los sacos en su cuarto y le dijo su madre que a partir de ahora tenía que rebozarse en harina, como si fuese una croqueta, lo peor era que cuando lloviese no podría salir de casa, porque se le quitaría toda la harina del cuerpo. Jaime estaba muy ilusionado, porque por fin podía ser un niño casi normal.
Cuando llegó el lunes y Jaime entró en su clase, todos sus compañeros se pusieron muy contentos y sorprendidos, en especial Matilde, la chica más guapa y lista de la clase, y además, era la mejor amiga de Jaime. Los dos se acabaron enamorando. ¡Y todo gracias a la harina!

24.05.10 14:24:56, 